6.1.10

Vaivén.


Todo es tan infantil.

Es como un niño cuando ha querido durante mucho tiempo un juguete, y cuando lo tiene entre sus manos ya se ha cansado de él.

Así se siente... se ha sentido durante estos años.
Confusión. Sin entender por qué le pasa eso.

La lejanía aviva sus pensamientos, sus recuerdos, su imaginación. Mil historias ha vivido, juntos. Tantos besos ha sentido, pero es solo su imaginación.

La cercanía lo cambia todo. Se esfuman los sentimientos, todo es cuestionable, frío...

Pasa el tiempo, todo se ha olvidado... o eso le parece, porque cuando menos se lo espera, en un momento de silencio, un momento en los que su mente vuela... entonces vuelve a ver su silueta.
Y vuelve a sentir sus labios junto a los suyos, sus manos sujetandole la cara mientras se funden en el más tierno de los besos.
En ese momento todo es perfecto, la ilusión vuelve a surgir, las horas imaginando...

Hasta que todo acaba como siempre.


Espera que algún día eso cambie. Que la cercanía sea lejanía. Que no haya más porqués. Que la fantasía sea realidad.
No más arrepentimientos, no más desprecios.

Que todo sea como si fueran niños, riendo, jugando, sin preocupaciones... felices.

10 comentarios:

naylah© dijo...

Es duro, sin duda.
Verdaderamente duro.

¿Cómo te enfrentas a la realidad?
¿Deseando que tras cada beso vuelva a ser todo como antes? Y no puedes evitar sentirte decepcionada cuando descubres que no es así, que es un círculo imperfecto, que quieres darlo todo pero no sabes cómo...

Llego a imaginar al menos un pizquita del dolor que esa situación llega a ocasionar...

Buen texto, y deseo que la fantasía se haga pronto realidad.

La Chica del Tirso dijo...

Todo se ve más fácil desde lejos. Hay sueños que cuando se convierten en realidad no son lo soñado (o sí lo son pero tú no estabas preparado)

Un beso de roscón de reyes.

Tejedor de sombras dijo...

Cada acercamiento es más hostil pero a la vez más vívido.

Sería mejor que todo fuese tan fácil y que los niños corretearan felices con su voluble inocencia.

Realidad, cruda realidad.

Carlos dijo...

Las ilusiones, cuando se quedan en eso, duelen.
Un beso!

La niña de los finales de azúcar dijo...

La inocencia es la mejor felicidad :)

Romy. dijo...

La edad es tiempo, y el tiempo es una invención del hombre.
¿Qué te dice que no puedes volver a ser esa niña pequeña?
Simplemente... vívelo como quieres que sea, y esa píldora saldrá de tu cajón.
Seguramente tendrá el color más bonito del mundo =)
LoveU

yoli dijo...

algo se me ha removido por dentro cuando he leído el texto...

enrojecerse dijo...

esperemos que las dos sonríamos el próximo año como es debido, con una pefecta sonrisa-sin-aparatos:)!

Ankara dijo...

ay, qué viva la infancia, leñe! que nunca se es más feliz!!

!! a mí también me pasa eso de que se te venga un olor así de golpe, sin venir a cuento...será cabrito..xD

un abrazoo

X dijo...

Eso es muy difícil, pero siempre acaba sucediendo con el tiempo...